Un 30 de junio de 2018 el seleccionado argentino fue despedido por Francia del Mundial de Rusia
El Mundial de Rusia 2018 fue el embrión del seleccionado argentino donde creció el campeón mundial de Qatar 2022, ya que allí estuvo Lionel Scaloni como ayudante de campo de última hora de Jorge Sampaoli, mientras que el principal, Sebastián Beccacece, fue fiel al técnico casildense y se marchó con él al término de esa farragosa competencia en la que el vínculo entre el entrenador y sus dirigidos estalló por los aires luego de la derrota por 3 a 0 frente a Croacia por la segunda fecha del Grupo D.

El seleccionado argentino se había clasificado bien de última al Mundial con una victoria "in extremis" sobre Ecuador por 3 a 1 como visitante, en otra noche mágica de Lionel Messi, y Rusia 2018 fue una continuidad de ese padecimiento, con un derrotero plagado de sinsabores, una alegría efímera y una salida anticipada ante los franceses en octavos de final que enmarcó la implosión que se había provocado entre el plantel y el cuerpo técnico dos partidos antes.
Un empate 1 a 1 en el debut en fase de grupos ante el debutante Islandia en Moscú con gol de Sergío Aguero y un penal fallado por Messi y una categórica derrota a manos de Croacia por 3 a 0 en Nizhni Novgorod, a orillas del río Volga, provocaron un cortocircuito interno en la selección que le apagó las luces en esa complicadísima Copa del Mundo.
Con los jugadores "al mando", Argentina le ganó en la San Petersburgo de las "noches blancas", donde los reflejos de la aurora boreal provocan días eternos sin noches ni oscuridad, a Nigeria, por 2 a 1, con tantos de Messi de derecha y Marcos Rojo, éste cuando la eliminación en primera ronda estaba a punto de consumarse.
Entonces tocó ir a Kazan, a unos 3.000 kilómetros de la Siberia rusa, del otro lado de los montes Urales, para vérselas con Francia, que a la postre sería el futuro campeón del certamen.
Y efectivamente a Argentina "la mandaron a la Siberia", porque si bien arrancó el segundo tiempo ganando 2 a 1 por los tantos de Ángel Di María y Gabriel Mercado, después de empezar perdiendo por un penal convertido por Antoine Griezmann, el vendaval Mbappé que se generó tras la paridad alcanzada por Benjamín Pavard se lo llevó puesto al conjunto argentino con dos tantos de Kylian convertidos ern apenas cuatro minutos, los que transcurrieron entre los 19 y los 23.
Después llegó el descuento del "Kun" Aguero en el tercer minuto de descuento y hasta en un arrebato casi pudo llegar el 4-4 sobre los segundos finales, pero como "lo que mal comienza, mal acaba", para la "Albiceleste" el momento de los milagros no iba a llegar hasta cuatro años después.

Y eso sucedió que Qatar 2022 de la mano de Lionel Scaloni, un técnico y ex futbolista mundialista en Alemania 2006 (hace hoy 20 años que Argentina fue eliminada de esa Copa del Mundo por el seleccionado local en los penales, tras empatar 1 a 1 en cuartos de final), que Sampaoli había sacado del ostracismo durante un breve período de preparación en Barcelona, antes de viajar a Rusia.
Scaloni era el tercer ayudante de campo de Sampaoli por detrás de Sebastián Beccacece, hoy técnico de Ecuador, y Nicolás Diez, actual entrenador de Argentinos Juniors, mientras que Matías Manna era el videoanalista. El resto de la historia es conocida: Beccacece y Diez fueron consecuentes con el técnico que los llevó a la selección y se fueron con él. Los otros dos se quedaron y son campeones del mundo.





