A los 87 años murió Nino Benvenuti, la leyenda más grande del puglilismo italiano
Ganó una medalla dorada en los Juegos Olímpicos de 1960 y como profesional fue campeón de peso medio y súperwalter. Resignó su cetro ante Carlos Monzón con quien luego mantuvo una estrecha amistad.

El exboxeador italiano Nino Benvenutti, ex campeón mundial y ganador de la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Roma 1960, además de leyenda del deporte de su país, murió este martes a los 87 años.
Hijo de un boxeador, Nino nació el 26 de abril de 1938 en Isola d’ Istria, un territorio que actualmente pertenece a Eslovenia. Obtuvo el título mundial de peso mediano entre 1967 y 1970, mientras antes había alcanzado el cetro súperwelter entre 1965 y 1966.
El 11 de noviembre de 1970, Benvenuti resignó su corona ante Carlos Monzón, quien lo derrotó en Roma por KO en el duodécimo round.
Siete meses más tarde, ambos púgiles volvieron a enfrentarse en una revancha que tuvo lugar en Montecarlo, donde el santafesino volvió a noquear al italiano, esta vez en el tercer asalto. Con los años, Monzón y Benvenuti forjaron una estrecha amistad.
Esas derrotas pusieron fin a su carrera como púgil profesional, pero no consiguieron opacar su prolífica trayectoria como unos de los profesionales más afamados de Italia y Europa, continente en el que supo brillar como campeón de peso superwelter entre 1965 y 1966.
En 1968 fue galardonado en Estados Unidos con el prestigioso premio "Peleador del Año", siendo el primer italiano en conseguir esa distinción.
“Adiós a Nino Benvenuti, campeón extraordinario y símbolo de una Italia orgullosa, valiente, capaz de resurgir. Mis más sinceros pensamientos están con su familia y todos aquellos que lo amaban.
"Gracias, Nino, por tus luchas en el ring y por los que defienden la verdad. Italia no te olvidará”, señaló en sus redes sociales la primera ministra italiana Giorgia Meloni.
Y en ese sentido, la mandataria agregó: “Fue uno de los más grandes boxeadores de nuestra historia, pero también mucho más: profundamente ligado a sus raíces istrianas, fue un testigo incansable de la tragedia de la foibe y del éxodo juliano-dálmata, y contribuyó a escribir una historia que no había sido contada”.
De esta forma Meloni se refirió al desplazamiento forzado de los 300 mil italianos desde Istria, Rijeka y Zadar, cuando esos territorios pasaron a formar parte de Yugoslavia tras la Segunda Guerra Mundial, el cual también padeció la familia de Benvenuti.
Nino también mantuvo una clásica rivalidad con Emile Griffith, con quien protagonizó tres memorables combates. Le ganó el primero en el Madison Square Garden de Nueva York, donde Benvenuti le arrebató dos títulos mundiales. Cinco meses después, el peninsular perdió y en marzo de 1968, recuperó las fajas otras vez en el Garden.
Años después de retirarse del cuadrilátero, Benvenuti continuó vinculado al mundo del boxeo como comentarista de combates en la RAI y fue incluido en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo, siendo el primer italiano en recibir esta distinción, y en el Salón de la Fama del Deporte Italoamericano, junto a grandes leyendas como Rocky Marciano y Joe DiMaggio.





