Pablo Favarel y los secretos del líder Gimnasia de Comodoro en Liga Nacional
El entrenador del equipo patagónico detalló en una charla con DEPORTV, cuál es el secreto del conjunto que manda en la fase regular de la Liga. La defensa, la idea colectiva y su apuesta por dirigir en la Argentina. Además, valoró el trabajo de jugadores como Martiniano Dato y Bryan Carabalí.

Pablo Favarel atraviesa uno de los momentos más importantes desde su llegada a Gimnasia de Comodoro, pues en la cima de las posiciones, pero también con la chance de sumar su 11ma victoria seguida que lo llevaría a quedar en la historia de la institución histórica en LNB.
En diálogo con DEPORTV, Favarel dejó en claro cuál es la base sobre la que intenta sostener el presente del conjunto patagónico con una frase que el propio reconoce que no es de su autoría pero que sí es como la piedra fundacional.
“No hay nada ni nadie por encima del equipo”, remarcó el entrenador rosarino y que dicha esa premisa debe ser entendida por todos: jugadores, cuerpo técnico, staff y dirigentes.
“Mientras tengamos ese norte y entendamos eso, y tomemos las decisiones de acuerdo a lo que es mejor para el equipo, es muy probable que nos vaya mejor”, explicó en un momento de un equipo que tiene solidez, regularidad y una identidad reconocible en ambos costados de la cancha.
LA DEFENSA COMO CLAVE DEL ARMADO DEL EQUIPO
Favarel profundizó sobre uno de los rasgos más visibles de su equipo: la intensidad a la hora de cuidar los puntos que sufre como equipo. Allí ubicó buena parte del sostén de la campaña.

“Siempre la idea es tener un equipo que cuente con intensidad y agresividad, que marque la impronta del juego desde la energía en el costado defensivo”, aseguró el equipo que está cuarto en puntos recibidos.
Es por eso que el ex asistente de Olímpico La Banda y Libertad de Sunchales marca factores que considera decisivos: como la presión sobre la pelota, una buena defensa del bloqueo directo y la comunicación constante.
“No jugamos siempre lo mismo, sí tenemos una estructura básica y le vamos haciendo retoques de acuerdo a lo que juegue el otro equipo”, explicó. Esa flexibilidad, sin perder orden, es otro de los rasgos que explican por qué el equipo patagónico logró convertirse en uno de los más competitivos de la temporada.
“No es lo mismo tener en defensa en la cancha Carlos Rivero que tener a Bryan Carabalí, tenemos distintas reglas de acuerdo a a quién de los dos estén en la cancha, y también nos vamos ajustando de acuerdo al rival. No jugamos siempre lo mismo, sí tenemos una estructura básica, y le vamos haciendo retoques de acuerdo al a lo que juegue el otro equipo y al potencial basquetbolístico que tienen los jugadores del rival”, remarcó.
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EL ATAQUE, UN COCTEL LETAL PARA UN EUQIPO DE ROL
En ofensiva, el entrenador se inclina por un juego dinámico, con circulación de balón y lectura para encontrar la mejor opción, sin secretos.

“Me gusta que el juego sea dinámico, que el equipo se pase la pelota y que sea solidario”, señaló el jefe de staff de un equipo que tiene un récord de LNB de 23 ganadosy 11 derrotas, en 34 juegos, por delante de un Oberá Tenis Club que lo sigue con 21 y 11, mientras que más atrás llega Quimsa de Santiago del Estero con 21 y 12.
Favarel en su impronta piensa en el ataque como el de un orfebre, con elaboración, pero sin caer en rigideces que le quiten frescura a los jugadores y que pueda dar lo que tienen por sus cualidades, aunque todo nace de una buena defensa.
“Prefiero darle libertades en el costado ofensivo a los jugadores, pero para eso primero hay que hacer el trabajo en el otro lado”, marcó. En esa secuencia aparece una de las claves del actual Gimnasia: defender para correr mejor la cancha, compartir el balón y sostener un ritmo que le permita encontrar tiros de mayor calidad.
Uno de los ejemplos es un punto de Anyelo Cisneros. El venezolano fue clave en una acción durante el choque ante Oberá en Misiones. Defensa, rebote y corrida para definir de “costa a costa”
FAVAREL Y UNA CARRERA EN ARGENTINA COMO APUESTA
El entrenador que trabajó como asistente en la selección de Venezuela, de la mano de Fernando Duró, analizó lo que vivió al pensar en asumir el desafío de la Liga Nacional como entrenador principal.
Tras salir campeón en la Liga de Indonesia de básquetbol (IBL) en julio de 2025 con el Dewa United, tuvo una nueva propuesta económica muy importante para continuar. Sin embargo, eligió otro camino.
“Decidí apostar a lo deportivo para mi carrera”, afirmó el entrenador de 41 años. Y enseguida explicó por qué: “Sabía que venía a un nivel técnico, táctico y estratégico superior”.

En ese sentido, valoró el nivel de los jugadores argentinos y la exigencia que plantea el medio local. Para él, llegar a la Liga Nacional como cabeza de grupo implicaba salir de un lugar de comodidad y medirse en un escenario de máxima demanda.
“Era un desafío que venía buscando y preparándome para el día que llegara”, aseguró. En un proceso donde contó con el apoyo valioso de entrenadores como Fernando Duró y Nicolás Casalánguida, como referencias.





