Liga Federal: tiene 22 años y comanda como entrenador los sueños de Concepción BB
Julián Ros rompe moldes y como entrenador es el más joven del torneo en donde será encargado de dirigir al equipo tucumano.

La historia arranca cerca de casa, en Villa Urquiza, y con el primer amor basquetbolero en Tucumán BB. Allí Ros aprendió el valor del sacrificio cotidiano y la paciencia de los proyectos largos.
Hoy, ese mismo chico que creció con la pelota a mano afronta “el desafío más grande” de su joven carrera: dirigir un plantel mayor en una competencia federal, con el peso que implica hacerlo en casa y con jugadores de recorrido.
No llega por casualidad: su camino se aceleró, pero se apoya en un proceso que ya mostró resultados y una idea de juego que busca sostener protagonismo a nivel nacional.
EL PROCESO

Ros llegó a Concepción BB a mediados del año pasado para competir en liga local y Prefederal, y en poco tiempo dejó su sello. El equipo fue finalista del Prefederal —torneo en el que fue reconocido como el mejor entrenador— y alcanzó las semifinales de la Superliga Federativa de Tucumán.
Rendimiento, conducción y una idea que se consolidó puertas adentro: el salto a la Liga Federal aparece como continuidad, no como apuesta ciega.
En lo táctico, su libreto es directo: presión, ritmo alto y compromiso colectivo. Con una base que se sostuvo de la temporada anterior, Ros quiere profundizar una identidad clara: ir “a todas”, jugar muchas posesiones y sostener la energía durante 40 minutos.
Ahí aparece la mezcla que busca potenciar: experiencia para ordenar y juveniles para dar combustible. “Después será cuestión de que la pelota entre —resume—, pero la identidad tiene que estar siempre”, indicó a la prensa de la LFB.
DIRIGIR EN CASA Y LA GENTE

Ros entiende la localía como un plus, aunque venga con su mochila. La responsabilidad, dice, se siente más desde el banco que desde la cancha: querer ganar “todo el tiempo” y, sobre todo, en casa.
Pero lo vive como una “presión linda”, de esas que empujan. En ese marco, el mensaje al hincha es nítido: sentirse parte desde el primer día, cancha llena como motor y un pedido simple: acompañar, porque Concepción BB va a ir por todo.





