#DEPORTVenLONDRES

"Tincho" González, el orgullo de Zapala que emocionó a todos en el Mundial de Londres

20 de julio de 2017 - 00:31 hs

El atleta argentino cumplía una buena actuación en la carrera de los 200 metros T35, pero una caída muy cerca de llegar a la meta lo relegó de los primeros lugares. Pero eso no bastó para que el neuquino cumpla su sueño: terminar la competencia de pie.  
Allí está. Una simple y ordinaria línea blanca. Ahí se la ve, cruzada una y otra vez por trazos igual de blancos formando una, dos, tres y no se sabe cuántas más rectas perpendiculares, en esa pista que es una más de tantas, pero que envuelve, en ese instante, una enorme cantidad de sueños.

Sueños que hablan un montón de idiomas, que conocen innumerables climas, paisajes, aromas, culturas, colores y banderas. Todos ellos allí, llegados hace poco a ese punto de Europa, esperando hacerse carne de una buena vez. Y, aunque parezca mentira, todos tienen en común a esa simple y pálida recta, llamada técnicamente, "línea de meta". 



Y suena el disparo. Y los carriles tienen dueño en la prueba que figura en las planillas como los "200 metros categoría T35". Y en escasos segundos los pechos no dan más de emoción. Los de aquellos que están ahí, pero, sobre todo, los que están acá, haciendo fuerza desde tierras sudamericanas, o más bien argentinas, o más bien patagónicas, o más bien neuquinas. O, para ser más específicos, la energía llega a Londres como un puño apretado desde Zapala, la ciudad que lo vio correr desde que casi no podía y se golpea el pecho de orgullo sabiendo que "Tincho" es el primer atleta neuquino en participar en un Mundial. 

La carrera termina y entonces los festejos. Y el podio que ya tiene sus dueños, entre ellos a un argentino con la alegría que eso significa. Y las cámaras que van de un lado a otro retratando el final de una prueba que ter... No, no, aún no terminó. Por que, de repente, el director de la televisación internacional se da cuenta que el muchacho ese que cayó cuando marchaba cuarto (cómodo), ahí por los tres cuartos de camino, se puso de pie y va. Derechito por el andarivel número 3, directo a cruzar esa meta que comenzó a visualizar vaya uno a saber cuándo y que por nada del mundo no va permitirse no cruzarla. Entonces el público lo ve. Y lo aplaude de pie. Y es ahí cuando Diego Martín González pasa a ser el centro de la escena en esa carrera que, en los papeles dirá que terminó último. ¿Y?

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