Bianca Farriol: “Extraño muchísimo jugar al voley”

17 de abril de 2020 - 11:15 hs

La jugadora de San Lorenzo y Las Panteras se sumó a las charlas que DEPORTV tiene con los deportistas a través de Instagram Live. Repasó su carrera, contó anécdotas, contestó preguntas de la gente y soñó a futuro.
Bianca Farriol es una de las jugadoras más jóvenes de Las Panteras, con 19 años, formó parte del plantel que, en Colombia, consiguió sacar boleto a los próximos Juegos Olímpicos de Tokio que se disputarán en próximo año, debido a la pandemia del COVID-19.

La nota con DEPORTV, a través de Instagram Live, tuvo miles de seguidores, fanáticos del vóley y de esta joven jugadora, señalada como una de las mayores proyecciones de nuestro vóley.

Bianca llegó al deporte que hoy la tiene como figura y una de las preferidas de las adolescentes de manera casual: “A los  12 años fui a la Universidad de la Matanza porque quería jugar al  handball, que me gustaba desde el colegio. Cuando estaba en la fila con mi mamá para inscribirme, apareció un hombre (Jorge Ferreira, preparador físico) y me preguntó en qué me iba a anotar. L Cuando le dije ‘en handball’, me dijo: ‘No, vos tenés que hacer vóley’, y me invitó a jugar. Ahí le dije a mi mamá, ‘pará, anotame en  vóley, y así empezó todo”.  Cuenta Blanca Farriol, la central de San Lorenzo que mide 1.87 metros de altmetros.



Empecé entrenando con Jorge, los primeros toques, los toques básicos, no sabía atacar, nada. Cuando me decidí a continuar con el voley, tuve que cambiar el turno del colegio. Eso fue en julio, una locura, ahí empecé con mis compañeras que ya era avanzadas”, sigue el relato.

Bianca pasa el asilamiento obligatorio con sus papás y tres hermanos menores. La joven activa e inquieta, cuenta que cuanto le esta costado: “Esta complicado el aislamiento, yo soy una chica muy activa, a la que le gusta entrenar, moverse para todos lados. Pero bueno, me muevo en el espacio que hay acá. Y cada dos días nos reunimos vía Zoom con el profe de la Selección y las chicas para entrenar ‘juntas’”.

Dice no ser tímida, y así se la nota en la charla. Cuenta, se ríe, saluda a los seguidores que escriben en el momento y sigue repasando su historia.

A los 15 comencé a entrenar con el primer equipo de la Universidad, y tuve que seguir aprendiendo, Hugo Jauregui, me subió, y al año debuté en la División de Honor”, se acuerda.



A esa edad también le llegó la primera citación para la Selección, en aquella oportunidad, Selección Juvenil: “Estaba en mi habitación, en febrero, me llama mi entrenadora y me dice que me iban a llamar para algo muy importante y pero no me dijo qué. Cuando corte me llegó el mail de la citación. Fue fantástico, me largue a llorar con mi mamá je”. En 2017, Farriol jugó el Mundial U18 en Santa Fe, donde consiguieron un histórico séptimo puesto.

Reciente universitaria, estudia la Licenciatura en Gestión Ambienta, terminó el secundario el año pasado, ya jugando en actual campeón de la División de Honor, San Lorenzo, y siendo parte estable de Las Panteras: “Con la Selección se me complicaba el estudio, faltaba muchísimo. Pero los profes se portaron muy bien,  me mandaban trabajos prácticos que hacía en los viajes y en las concentraciones, y desde octubre a diciembre daba las evaluaciones de todos los trimestres juntos”. El esfuerzo por jugar al vóley iba más allá de los entrenamientos.



Admira a sus compañeras de equipo, dice que a veces  le cuesta asimilar que es una de ellas. “Cuando me llamaron a entrenar para los Sudamericanos de Cochabamba (donde Argentina fue con una Selección ‘B’) me la pasaba más mirando a Yas (Nizetich) a Juli (Lascano) y a todas ellas, que prestando atención al entrenamiento”,  se ríe y cuenta cuanto le dolió no estar en los Panamericanos de Lima, pero que siguió entrenando con más ganas para alcanzar ese lugar.

Justamente, ese lugar lo consiguió en el Preolímpico, donde se quedaron con el oro y el ticket para los Juegos Olímpicos.

En el corto plazo ese es el objetivo: “Ese es mi sueño, y el de todas, estar en los Juegos Olímpicos en año que viene”. Sin embargo, la joven quiere seguir creciendo en el deporte: “Me gustaría jugar en Brasil o una liga top de Europa, donde están las mejores”.



Se suma sin dramas al ping pong y devuelve cada pregunta con soltura. Así dice que “tiene algo con el número 11”, que todo los días se levanta con el pie derecho. Que le gusta el pastel de papas y el chocolate Milka.

Cuenta que le gusta el rock de los 70/80, y que 'We are the champions' , de Queen, es uno de sus temas favoritos,  ‘Juego de Honor', una de sus pelis favoritas, y que lo gusta  la frase que  Thomas Longstride  le decía en ocasiones a su hijo Robin Longstride, más conocido como Robin Hood, “Levántate, una y otra vez, hasta que los corderos se conviertan en leones”.

Admiradora de Mimi Sosa (a la que en el primer entrenamiento con ‘La Mayor' no reconoció de entrada y  la saludó fríamente) Julieta  Lascano, y las brasileñas Carol Ana, y sobre todo de Jucieli, “La tengo allá arriba”, señala.

Para cerrar, vuelve a repetir que el vóley es su vida, que extraña muchísimo jugar, tocar la pelota y agradece a Jorge Ferreira, ese que a los 12, cuando iba a anotarse para jugar al handball, la frenó y le dijo: “Vos tenés que jugar al vóley”. Y allá fue.  

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